De Victor Munguia
7 pm. en La Colmena : Clark Kent estaba esperando que llegara Luisa, era la misma pared en la que antes habia visto recostado a Camilo Sesto, notable, seguramente, porque alli habia vuelto muchas veces. Nadie me miraba a estas horas, todos estaban atraidos por la fantástica figura del hombre de acero.
Venía del Bar Munich, me despedi de los compañeros de oficina y estaba decidido a no detenerme , como todos los curiosos, para saludar a Clark Kent y preguntarle que tal era el trabajo en el Planeta.
Pero, Clark estaba tan ocupado en ser famoso que quizá ni se dió cuenta que yo pasaba por alli…Yo, que tenía unas copas demás y lo único que queria era encontrar a Olga, acariciarla, llevarla al cinco y medio, en taxi, morder su boca y desquitarme por esta larga semana aguardando nuestro encuentro de los Viernes…
Me detuve en ese mismo lugar y no dije nada, ni como estás Clark, tampoco le di un apretón de manos como se hace con los personajes célebres. Yo seguia pensando en Olga.
No sé si este Clark Kent tiene una pizca de idea de lo que significa estar aqui, mezclarse con los humanos y desear muy fuerte que ella no vaya a faltar a la cita, como hacen muchos en esta esquina del viejo Hotel Crillón, aunque en su rostro incomodo se podia adivinar su impaciencia.
Pero ya no era posible escucharlo cambiar de tema y que me diga lo mal que jugó la U, que nos contemos la historia de nuestro hinchaje, y del campeonato perdido porque en esos momentos apareció mi Olga, con su ropa ajustada, provocando que los morbosos volteen a mirarla y se exalten con la visión de su cuerpo fenomenal, su blusa roja, su pantalón negro, su rostro de cantante chicha.
Y no oi más a Clark Kent, ni a sus superamigos que le hacían compañia para que no sintiera la demora de su amada que estaria tratando de tomar una combi desde su oficina hasta el centro de Lima.
Ante el cuadro renacentista de Olga y yo abrazados, Clark hizo una mueca de hombre de acero derrotado, como si la kriptonita escondida en alguna parte le estaria haciendo efecto. Lo compadecí.
Ya estaba pensando en que hotel, yo y Olga, iriamos a parar cuando el imbécil de Clark se acercó y totalmente inoportuno exclamó fuerte no me presentas a tu amiga ?..Lo miré con desprecio pero el superidiota no lo notaba o se la daba de vivo, le extendió la mano y ella emocionada le pidió que le firmara un autografo para sus hermanitos..me reí.
Nunca me dijiste que creias en estas historietas absurdas de superheroes y pamplinas que hacen para los minusválidos cerebrales…pero Olga ya no me escuchaba.
Estaba embelesada con Clark, y seguian hablando como si yo no existiera. Caminé hacia un vendedor ambulante y compré un cigarrillo, los dos simulaban no darse cuenta que yo no estaba y platicando se alejaban de mi.
Di unos pasos, senti tambalearme, encendí el cigarrillo y le pedi a Santa Bárbara que me sacara de alli, era un recurso que me enseñó la abuela. Y dió resultados. En dos minutos un taxi se paró a mi lado y subí sin decir nada, llévame a la Nene, le pedí.
Y allí en la Nene, quise olvidar a Olga y su traición. Me perdí con Ivonne, en esos cuartos sucios y viejos, me quité la corbata y ella me preguntó cómo se llama? Quién le pregunté y respondió esa que te ha hecho sufrir..Cómo sabes eso? Porque estoy acostumbrada a escuchar estas historias..y tú tienes una, no ?
Si, pero no voy a hablar de ella, ni de Clark Kent, Camilo Sesto o los superamigos, sólo que hoy he dejado de creer en los superhéroes, las mujeres y los cuentos de final feliz. Soy puta mi amor, puedes hablar con confianza, dijo mientras se desnudaba..La tomé de los hombros, la besé en la boca y le susurré al oido no, tú no eres puta..ella es más puta que tú…Y abandoné para siempre esa noche al niño que yo era.
Magnífico relato corto de Victor Munguia. Con Clark Kent en La Colmena es un conjunto de relatos cortos entrelazados unos a otros que tiene como escenario La Colmena y New Jersey.
Muchas gracias Victor por tu colaboración para la revista, y desde aquí seguimos ese excepcional surtido de relatos cortos entrelazados.
Más relatos y escritos en su blog: http://primaverarojayotrosrelatos.blogspot.com/
